The Rip es un thriller policial que se inscribe dentro de una tradición muy reconocible del cine de corrupción, lealtades quebradas y decisiones morales al límite. Desde sus primeros minutos, la película deja claro que su objetivo no es reinventar el género, sino ofrecer una experiencia sólida, tensa y apoyada principalmente en el peso de sus personajes y en la atmósfera de sospecha constante que los rodea.
La historia gira en torno a un grupo de agentes antidrogas que, tras una operación aparentemente rutinaria, se topan con una enorme suma de dinero incautado. A partir de ese hallazgo, la narrativa se desplaza del terreno policial al psicológico: ya no se trata solo de cumplir con el deber, sino de resistir la tentación, mantener la lealtad y decidir hasta dónde llega la ética personal cuando nadie parece estar mirando. The Rip explora cómo el poder del dinero actúa como catalizador de conflictos internos, revelando grietas en relaciones que parecían sólidas.
Uno de los grandes aciertos de la película es el trabajo actoral. La dinámica entre los protagonistas aporta credibilidad y tensión a cada escena compartida. Las miradas, silencios y enfrentamientos verbales resultan tan importantes como las secuencias de acción, y sostienen el interés incluso en los momentos más pausados. La química entre los personajes principales funciona como el eje emocional del relato y permite que el espectador se involucre con sus dilemas, aun cuando sus decisiones resulten cuestionables.
En el apartado técnico, The Rip cumple con solvencia. La dirección opta por una puesta en escena sobria, con una fotografía que refuerza la sensación de encierro y paranoia. Los espacios cerrados, la iluminación contenida y el uso medido de la música contribuyen a una atmósfera opresiva que acompaña bien el tono del guion. No hay excesos visuales innecesarios; la película prefiere mantener un estilo clásico y funcional, acorde con el tipo de historia que cuenta.
No obstante, uno de los puntos más discutibles de The Rip es su previsibilidad. Para los espectadores habituados al cine de policías y corrupción, muchos giros narrativos pueden resultar familiares. La estructura sigue patrones conocidos y, en ciertos tramos, el guion parece apoyarse demasiado en fórmulas ya exploradas por el género. Esto no arruina la experiencia, pero sí limita su capacidad de sorprender o dejar una huella más profunda.
En conclusión, The Rip es una película eficaz, bien interpretada y correctamente dirigida, que apuesta por el entretenimiento adulto y la tensión moral antes que por la innovación. No pretende ser una obra revolucionaria, pero sí una propuesta sólida dentro del catálogo de Netflix. Es una opción recomendable para quienes disfrutan de thrillers policiales con conflictos éticos, personajes ambiguos y una narrativa que avanza entre la desconfianza y la presión constante.
Calificación: ⭐⭐⭐⭐




