Aileen Wuornos: cuando una historia te lleva a otra. Disponible en Netflix
De Monstruo: La historia de Lizzie Borden a la historia real de Aileen Wuornos: cómo una dramatización terminó abriendo la puerta a un caso que probablemente habría pasado por alto.
Hay historias que uno busca deliberadamente y otras que aparecen casi por accidente. En mi caso, Aileen Wuornos pertenece a la segunda categoría.
Probablemente habría pasado de largo ante su historia si no hubiera llegado hasta ella a través de Monstruo: La historia de Lizzie Borden, la nueva entrega de la antología de Netflix. La serie, protagonizada por Ella Beatty como Lizzie Borden y con Sarah Paulson interpretando a Aileen Wuornos, conecta a ambas figuras separadas por casi un siglo mediante una idea de legado y fascinación por mujeres que terminaron convertidas en protagonistas de historias criminales.
Conviene aclararlo: esa conexión entre Lizzie y Aileen pertenece a la dramatización de Monstruo. Netflix señala expresamente que no existe evidencia de que la Wuornos real estuviera obsesionada con los asesinatos de Lizzie Borden. La serie utiliza ese vínculo como recurso narrativo para explorar una pregunta recurrente en Monster: qué circunstancias pueden contribuir a convertir a una persona en aquello que la sociedad termina llamando un monstruo.
Y entonces aparece otra producción que resulta mucho más interesante para quien quiera conocer el caso real: Aileen: La reina de las asesinas en serie. Este documental de Netflix abandona la dramatización y reconstruye la vida de Wuornos mediante material de archivo, imágenes judiciales, grabaciones policiales y entrevistas realizadas durante su permanencia en el corredor de la muerte.
Wuornos fue una trabajadora sexual que mató a siete hombres en Florida entre 1989 y 1990 y fue condenada por seis de esos asesinatos. Permaneció años en el corredor de la muerte hasta ser ejecutada en 2002. Su caso recibió una enorme atención mediática, en parte porque rompía con las expectativas que existían alrededor del perfil tradicional del asesino serial.
Lo que hace especialmente interesante al documental es que permite separar la persona histórica del personaje cinematográfico. La figura de Wuornos ya había sido llevada al cine en Monster, la película de 2003 por la que Charlize Theron ganó el Óscar. Ahora Netflix vuelve sobre el caso desde una perspectiva documental y utiliza material de archivo para reconstruir una historia mucho menos dependiente de la ficción.
Y ahí está, para mí, el verdadero atractivo de este recorrido: Lizzie Borden me llevó hasta Aileen Wuornos. Una dramatización terminó funcionando como una puerta hacia una historia real que probablemente habría ignorado.
No hace falta convertir a ninguna de estas mujeres en una leyenda para entender por qué sus historias siguen provocando interés. Lo verdaderamente inquietante está en observar cómo los crímenes reales terminan transformándose en ficción, después en cultura popular y finalmente en nuevas historias que vuelven a despertar nuestra curiosidad.
Netflix tiene actualmente disponible Aileen: La reina de las asesinas en serie, un documental de aproximadamente 1 hora y 44 minutos.
Y en mi caso, todo comenzó con Lizzie Borden.
Una historia llevó a otra. Y terminé viendo un documental que, de no haber sido por Monstruo, probablemente habría pasado de largo. 🤷🏻♂️
Valoración: ⭐⭐⭐




