Primate no es una escapada tranquila: es un torbellino de violencia pura que arrasa con todo a su paso, entre gritos desgarradores y caos sangriento. Desde el primer instante, queda claro que no hay piedad ni respiro; esta película no es para quienes se desmayan ante la sangre o buscan un horror suave. Cada escena empuja los límites del slasher, envolviendo al espectador en un festín de tensión y horror visceral que no perdona.
Trama
La trama es simple y despiadadamente directa: Lucy (Johnny Sequoyah) regresa a casa y lleva a sus amigos a una lujosa residencia en Hawai, donde está Ben, el chimpancé domesticado por su familia. Una mordedura de un animal rabioso desencadena la transformación más salvaje imaginable: Ben se convierte en una fuerza de destrucción pura, desatando un frenesí de violencia física e implacable.
Opinión con spoiler
Aquí no hay “jump scares” suaves ni misterios elegantes; cada escena de slasher golpea al espectador como un martillo en el esternón. Huesos expuestos, cráneos despedazados, mandíbulas arrancadas como juguetes rotos y sangre que desciende por las escaleras al ritmo de un compás macabro, son el pan de cada secuencia. La película abraza su brutalidad sin titubeos: cuerpos empalados, golpes que doblan extremidades y gotas de sangre que giran en el agua como un vals de horror, todo se muestra con precisión cruda y despiadada.
Los personajes —jovenes imprudentes y desprevenidos— no son más que piezas de ajedrez en el tablero de Ben. Sus decisiones torpes y diálogos banales solo sirven para engordar la lista de víctimas, y mientras la mayoría intenta huir o bloquear puertas, Ben se desplaza con inteligencia cruel por la casa, acechándolos como un slasher con pelaje y colmillos.
Problemas narrativos / del guion
En Primate, algunos puntos negativos que podrías destacar son:
- Personajes planos o predecibles: muchos solo existen para ser víctimas, y sus decisiones no generan tensión real sino frustración.
- Guion repetitivo o poco original: el conflicto principal y el desarrollo de la trama no sorprenden; recicla clichés del cine de animales asesinos.
- Pacing desigual: mientras algunas escenas de acción son intensas, otras se sienten lentas o relleno. 🥹
- Falta de profundidad emocional: el drama familiar o el vínculo con el primate apenas se explora, lo que hace que el terror sea físico pero no psicológico. 🤷🏻♂️
El propósito
Primate no busca reflexionar ni dramatizar: es horror visceral puro. Efectos prácticos brillantes, violencia sin filtro y escenas de slasher que gotean adrenalina. Cada mordisco hiere como un golpe directo al alma. Si quieres terror brutal y sin concesiones, Primate cumple, golpeando al espectador sin tregua y dejando claro que sobrevivir aquí no es para todos.
Conclusión: Primate no conoce la moderación. Es un baño de sangre brutal, honesto y sin filtros, diseñado para quienes disfrutan el horror en su estado más salvaje. Aviso de rigor: esto no es para cobardes ni para quienes se tapan los ojos ante la violencia.
Calificación: ⭐⭐
Disponible para comprar o alquilar en Apple TV.
Tiene una calificación baja porque, personalmente, esperaba mucho más.



